Octubre 2008
Si Freud levantara la cabeza
Todo comenzó una cálida noche de Septiembre, de esas en que las nubes y la contaminación lumínica no dejan que experimentes con tu última e innecesaria adquisición; aquella que por fin va a hacer que tus fotos sean la bomba y que te dejará el equipo listo y alineadito en un periquete. Inconscientemente sabes que también acabará en el cajón, haciendo compañía al Bartels, a la webcam 'requetemodificada', a las cajas de relés y a algún que otro reductor de focal imprescindible... pero te resistes a pensar que desde tu terraza no puedes hacer otra cosa más que mirar cómo se apagan las luces de los edificios colindantes y sigues manteniendo la llama encendida, enfermo de 'astroaficionitis aguda'.
