Retomando la afición
Tras un año bastante triste para mi (astronómicamente hablando) en el que el trabajo, los niños y la falta de tiempo casi me hacen abandonar la afición, vuelvo con ánimo renovado a disfrutar de una vez por todas de mi pasión por la astronomía en general y por la fotografía astronómica en particular. Y el enfoque va a ser distinto del que tradicionalmente he venido siguiendo.
Desde el principio de los tiempos, he seguido atentamente las evoluciones de la afición y siempre he querido 'imitar' a mis ídolos aun a sabiendas de que ni mi poderío económico, ni mi tiempo libre, ni mis lugares de observación habituales, me iban a permitir llegar tan lejos como a ellos...
Así, la construcción del observatorio ideal en un lugar oscuro de verdad y equipado con toda una suerte de artilugios hechos por mi que iban a conseguirme fotografías magníficas, me han llevado a tener desde borosilicatos de todo tamaño y procedencia en el trastero esperando ser trabajados, hasta un Bartels que nunca sabré si realmente funciona puesto que únicamente fue probado en el aire y eso sí, los motores zumbaban bien. En ese camino, he probado cacharros chinos de toda procedencia, reductores, correctores, adaptadores y la biblia en pasta y ¿que he conseguido? Pues llegar una y otra vez al mismo resultado: el astío y el abandono temporal de la afición cuando me doy con el siguiente muro. Lo curioso es que todavía no se me haya pasado por la cabeza tirarlo todo a la basura y estoy pensando en añadir alguna cosita más a mi colección ;-)
No se si me equivocaré de nuevo, pero mi experiencia me ha llevado a las siguientes conclusiones:
- El mejor sitio para hacer fotografía astronómica es el que tengas más a mano y lo importante es adaptarse a cada realidad. Si tu telescopio vive en un entorno urbano y únicamente dos veces al año (con suerte) sale de tu casa, pégale a la banda estrecha y si como en mi caso, ves sólo un trocito de cielo, agenciate un equipo de focal cortita que te permita coger la máxima señal en el menor tiempo posible.
- El mejor equipo es el que menos te complique la vida a la hora de guiar y evitar aberraciones ópticas varias como viñeteos, campos curvos, estrellas elongadas, flexiones. En mi caso un maravilloso (que lo es para visual) C-9.25 ha estado a punto de dar al traste con mi afición. Cada vez que acabo de cargarlo en mi HEQ5 con el telescopio guía, las cámaras y el enfocador, la montura tiembla y guiar se convierte en una pesadilla... luego la pelea con las esquinas y el viñeteo que tiene con mi QHY8 le quitan las ganas de hacer fotos al más pintado.
- Hay que competir con los que juegan en tu propia liga. Si pretendemos hacer fotos como las que vemos por ahí en los distintos foros o listas de correo, vamos dados. Normalmente las mejores fotos las hacen aficionados que tienen unos equipos que compiten con el Hubble. Una práctica saludable es calcular la pasta que tiene el astrofotógrafo a imitar en equipo y 'compararla' con la nuestra. Si se parece, entonces empecemos a limar la técnica cuando veamos mejores resultados que los nuestros, de lo contrario 'desiste' o comprate un ASA.
En fin, voy a ver si me aplico el cuento, sigo mis propias recetas y empiezo a disfrutar realmente de esta afición que tan buenos ratos nos hace pasar maquinando.
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